Uno, que acostumbra a viajar -e interesarse por la tecnología y conexión allá donde va- ha observado algo muy curioso. Hace algo más de 4 años, en los Estados Unidos, pude comprobar cómo hasta la conexión más cutre de ADSL duplicaba la velocidad que teníamos en España por unos 20 US $, menos de la mitad de los más o menos 40€ que costaba el servicio con Telefónica ADSL (pongamos a Telefónica por estándar, dado que la red de ADSL es suya y el resto de las empresas revenden servicio, y por cierto, no sin muuuchos problemas). Pues bien, hoy en día tenemos 3 Megas con Telefónica, 4 con ONO… (he sido cliente simultáneamente de ambos servicios en dos sitios diferentes), y los 20 Megas (a ver si te enteras xDDD) de terceros (que como puede uno escuchar de boca de conocidos, amigos y familiares, y constatar en foros y blogs de internet, no dan más que problemas en general).
En otros países, como Francia, donde he residido el año pasado de forma permanente, por ejemplo citaré a la empresa Numericable, por 20€ dan 30 Megas reales, sin cortes en el servicio… Citaré a Neuf, 30 € y uno tiene teléfono gratis para llamadas a toda Europa, un servicio de televisión similar al Digital + y 30 megas de banda ancha (es cierto que en el caso del ADSL francés el teléfono -que funciona sobre VOIP de maravilla- y la televisión se pueden llegar a llevar 16Mb según el caso, distancia con la centralita y uso simultáneo de los servicios, pero, no es más de lo que recibimos por mucho menos dinero???).
Dónde está el problema a la hora de darnos un ancho de banda similar (que funcione) a un precio bajo? No es España -según se ha dicho en muchos artículos- uno de los países Europeos de los que mejor red de banda ancha tiene? si tenemos la capacidad porqué no nos dan algo más por nuestro dinero?
Y esto es aplicable a la telefonía móvil, etc, etc, etc.
Hay que reconocer que una empresa estatal privatizada no es una gestión poco inteligente si uno es empresario y sabe cómo aprovecharse si uno tiene contactos con algún dirigente. Desde aquí le doy las gracias a nuestro amigo Josemari, famoso por ser defensor también de las libertades con la bebida y el volante, o por querer jugar a las superpotencias con su amigo Georgito.
En fin, que no nos hagan lo mismo con la seguridad social…